Extracto del Artículo publicado en ABC,edición digital
m. j. pérez-barco / Madrid Día 18/11/2012

Nunca pactar tras una discusión, ni a última hora...
Estas son las claves para que llegan a casa a una hora acorde con la vida familiar.
A los 14 años ya empiezan a pedir ir solos con los amigos
Las salidas con los amigos y la hora de llegada a casa son los primeros reclamos de independencia de la adolescencia, una etapa clave que se extiende de los 12 a los 18 años. Es entonces cuando suelen surgir los primeros roces en la familia.
En ambos casos se pueden alcanzar acuerdos entre padres e hijos, pero a los chicos no hay que dejarlos campar a sus anchas. «Los límites deben seguir vigentes. No tenerlos les crea más ansiedad».
«Entre los 15 y 17 años es una edad difícil, muestran mayor afán de independencia y rebeldía»,. Todo comienza un poco antes. «Sobre los 14 años ya solicitan un espacio para ellos. Quieren ir a la bolera o al cine con sus amigos»,. Y en esas primeras salidas, como en las que vendrán después, establecer un horario de llegada a casa garantiza la tranquilidad familiar.
El trabajo corresponde a los padres.

